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Mujeres latinoamericanas en la política tecnológica. Parte 4.

Por: Cristina Martínez, Luz Elena González y Alejandra Glía Sánchez.


Latinas en Tech Policy tiene el objetivo de recopilar las experiencias de mujeres líderes en el ámbito de la Tecnología de Interés Público y las políticas de tecnología, para compartir su conocimiento sobre el campo laboral y las oportunidades que identifican en él. En esta cuarta entrada, compartimos la experiencia y perspectiva de tres mujeres que desde la iniciativa privada y en colaboración con gobiernos y otros actores, trabajan por impulsar proyectos, políticas públicas y regulación en el sector de innovación y tecnología.


Paula Bernal - Directora de Asuntos de Gobierno en DiDi

“Que las mujeres nunca tengan una barrera en movilidad para llegar a donde tienen que llegar, que lo puedan hacer de una manera segura y eficiente; y al mismo tiempo, que encuentren actividades que se puedan compaginar con sus realidades personales para generar ingresos para ellas y sus familias”

Paula tiene una amplia experiencia en temas de asuntos públicos. Como abogada, ha trabajado en litigios, en asuntos regulatorios, corporativos y públicos, ayudando desde el sector privado a generar políticas públicas y construyendo estrategias con comunidades. En 2019 se incorporó a DiDi, en donde trabaja en torno a economías colaborativas como una nueva forma de actividad empresarial.

Su día a día consiste en encontrar espacios para compartir con la opinión pública la importancia de las economías colaborativas habilitadas por plataformas digitales, así como socializar sus beneficios con personas usuarias, tomadores de decisiones y oferentes de servicios. A través de su trabajo, ella busca refrendar el rol de la tecnología como un vehículo para generar eficiencia y seguridad en servicios que han estado presentes por mucho tiempo, como la movilidad y los servicios de comida. También busca contribuir desde DiDi para crear un mejor ecosistema digital para todas las personas.

Lo que más le gusta del sector de políticas de tecnología es la capacidad que existe para traducir las necesidades de las personas y los cambios que vivimos como sociedad. La tecnología permite que las plataformas recojan en tiempo real datos sobre las decisiones, gustos, necesidades y hábitos de consumo de las personas usuarias. Al analizarlos, por ejemplo, se puede entender qué necesitan para moverse en una ciudad específica; y al estudiar los datos de oferentes, se puede leer qué buscan las personas en términos de generación de ingresos y hábitos profesionales. En este sentido, ella ha notado que las mujeres no quieren un horario específico con un rol empleador-empleado, sino que buscan encontrar espacios de generación de ingresos que compaginen con otros trabajos, familia o necesidades de tiempo.

Un área de oportunidad que identifica en el sector es evitar enmarcar lo nuevo en lo que ya existía, por ejemplo en leyes o esquemas empresariales anteriores. Ella cree fundamental ir diseñando nuevos esquemas que mejoren cómo se hacen las cosas. Por lo tanto, considera que es necesario abrazar el cambio y darle espacio a la innovación.

En cuanto a sus modelos a seguir, Paula nos compartió que al estar inmersa en campos tan predominantemente masculinos como lo son el derecho y la tecnología, ha tenido más referentes hombres. Sin embargo, esto le ha permitido identificar la necesidad de contar con más mujeres en los equipos de trabajo. Para ella, es evidente que son necesarias más mujeres a cargo de llevar relaciones con gobierno, hablando de tecnología y representando a las economías colaborativas.

También mencionó que algo fundamental al hablar de empoderamiento femenino es que no está separado del empoderamiento económico. Las mujeres que tienen una forma de generar sus propios recursos experimentan mayor libertad. Considera igualmente relevante la movilidad de las mujeres; cuando éstas no encuentran una forma de llegar a un sitio de manera segura, no están representadas en ese espacio, por ejemplo, con horarios escolares nocturnos que pueden llegar a significar la deserción escolar.

El consejo que tiene para mujeres jóvenes que están interesadas en incursionar en el campo de las políticas de tecnología, es que no dejen que nadie defina sus límites y que se animen a entrar al sector, pues hay mucha necesidad de perspectivas diversas y oportunidades de crecimiento y aprendizaje.


Lizette Neme - Socia en InStrag, Public Affairs & Law

“Si una mujer quiere incursionar en el mundo de la tecnología, no debe tener miedo; se puede aprender rápido. El mero hecho de tener la intención de aprender y de hacer un cambio es más que suficiente para que lo intenten”

La primera vez que Lizette tuvo un acercamiento al mundo de las políticas de tecnología fue cuando trabajaba en la Secretaría de Hacienda, en la Unidad de Banca, Valores y Ahorro, la cual emite política pública en torno al sistema financiero. Su labor fue diseñar y coordinar políticas aplicables a empresas FinTech, desde el punto de vista del regulador. Como parte de esta labor, se dedicó a concientizar al sector público de los retos implicados en regular un sector tan cambiante. Uno de los principales desafíos es asegurarse que las regulaciones se mantengan relevantes y flexibles al dinamismo de las innovaciones; particularmente porque el sector financiero es un espacio altamente regulado.

Su día a día consiste en dar forma y construir políticas en torno a innovaciones que aún no están reguladas y que están intrínsecamente ligadas a la tecnología. Que el sistema financiero sea un sector muy regulado implica la presencia permanente de la autoridad como regulador y supervisor. Por lo tanto, parte de su trabajo consiste en acompañar a estas autoridades para que entiendan los límites, beneficios, oportunidades e incertidumbres relacionadas con las tecnologías. Es decir, su trabajo consiste en identificar qué hacer para que un modelo de negocios prospere y tenga beneficios para la sociedad. De igual manera, Lizette se encarga de buscar un balance entre impulsar la innovación y evitar los riesgos inherentes al sector.

Lizette considera que cambiar el status quo​ en cuanto a la adopción responsable de tecnologías es un tanto difícil, por adversidad al riesgo y aún más cuando la autoridad no tiene experiencia en tecnología. Para ella, desde el punto de vista de los gobiernos, hace falta experiencia, presupuesto y capital humano para identificar o para dedicarse a entender las necesidades cambiantes del sector. Desde el punto de vista del sector privado, ella ha notado que se tiende a dejar de lado la parte de políticas públicas; ya sea por falta de tiempo, o por que no hay personas que se dediquen a esa tarea en específico.

Uno de los modelos a seguir de Lizette es su mentor y jefe cuando trabajó en la Secretaría de Hacienda. Su mentor pudo identificar la necesidad de regular las nuevas tecnologías financieras, de impulsar nuevos negocios a través de regulaciones claras y de atraer inversión. Ella también nos cuenta que el equipo en el que trabajó era altamente meritocrático, lo que de cierta manera creó una burbuja, la cual no se mantenía al tratar con otros equipos. Lo que ella aprendió de esta experiencia fue a reclamar su espacio y alzar la voz cuando era necesario.

Finalmente, el consejo de Lizette para las mujeres con interés en incursionar en el sector de las políticas de tecnología es que urge más talento joven; que no importa si tienes una formación técnica o no, si estás dispuesta a aprender es suficiente.


Lucía Tróchez - Directora, Future of Earth & fAIr LAC en C Minds

“Debe existir un balance entre tener confianza en tí misma como mujer en el sector, pero no estar confiada de que lo sabes todo.”

Como Ingeniera en Multimedia, Lucía ha abarcado muchas áreas a lo largo de su carrera, pero la mayoría centradas en temas de tecnología y emprendimiento. La primera vez que abordó temas de Tecnología de Interés Público fue a través del proyecto Agro Jalisco, en el que exploró cómo la tecnología puede ayudar a fortalecer al sector agropecuario. A través de capacitaciones a emprendedores y empresas en temas de digitalización, innovación, tecnologías emergentes y un evento público con personas expertas fue como lideró la creación de un reporte de recomendaciones de políticas públicas por primera vez.

Su día a día consiste en reuniones donde interactúa y se comunica con los diferentes actores relevantes a los proyectos que lidera como Directora de Programas en C Minds, tales como gobiernos federales y locales, academia y el sector privado. En el caso del sector privado, Lucía explora oportunidades para empujar la asignación de recursos a proyectos que beneficien a la sociedad y el medio ambiente. Parte de esta interacción implica entender cómo operan las diferentes organizaciones y sus respectivas burocracias, lo cual es importante para lograr un proceso más fluido entre los distintos colaboradores. Otra parte esencial de su trabajo es identificar la validez de las estrategias que se busca implementar, y que éstas estén centradas en las personas a las que busca servir.

Una de las áreas de oportunidad que Lucía ha encontrado en el sector de tecnología es la generación de proyectos efectivos, productivos y escalables en el marco de cuádruple hélice, en el que participan academia, administración pública, empresa y sociedad. Considera que existe una falta de seguimiento y de comunicación entre gobiernos y al interior de los equipos de trabajo, lo cual intenta remediar con los esfuerzos que lidera.

Una de las modelos a seguir de Lucía es su mamá, quien se casó joven, trabajaba, hizo su maestría y crió a dos hijas, todo al mismo tiempo, lo que resultó en la creación de su propia empresa. Su mamá es una constante fuente de inspiración por su fortaleza y ética de trabajo. También reconoce que ha tenido referentes de liderazgos femeninos positivos y negativos, por lo que ha podido contrastar cómo impulsar el crecimiento personal y profesional desde una perspectiva de liderazgo al que aspira.

El consejo de Lucía para las mujeres que quieren entrar al campo de las políticas de tecnología es el tener confianza en ellas mismas, y al mismo tiempo ser capaz de reconocer lo que no se sabe. Ella considera que en Latinoamérica aún están presentes ciertos estereotipos de género, sobre todo en el sector tecnológico. Si bien en numerosas ocasiones seremos las únicas mujeres sentadas en una mesa llena de hombres, nos alienta a no dudar de nuestros conocimientos y capacidades. Finalmente, Lucía comparte que pueden haber obstáculos en tu trabajo; más lo importante es estar dispuesta a tener conversaciones difíciles para lograr acuerdos y así llegar a tu meta.

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