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Cómo nos imaginamos un mundo con IA

Por: Gisse Peralta, Consultora en Ingeniería de Aprendizaje en PIT Policy Lab



“Cómo hacer dinero con IA”

“10 herramientas de IA para gestionar proyectos”

“Esta plataforma te ayuda a reducir juntas con Inteligencia Artificial”.


¿Te suenan estos titulares? En los últimos años, pero especialmente los últimos meses, los feeds de las redes sociales y de los medios de comunicación se han llenado de este tipo de contenido.


A eso se le suman las discusiones que no faltan ante las nuevas tecnologías masivas: la polarización de estar a favor o en contra, las conversaciones sobre sobre la ética alrededor de su uso y quienes creen que simplemente será una moda.


¿Te detuviste a preguntar cómo te impacta de manera personal o cómo te imaginas futuros con Inteligencia Artificial?


Más allá de Chat GPT y Robots

Comencemos con un “back to basics”, ¿Qué es realmente Inteligencia Artificial?


“La Inteligencia Artificial (IA) es un conjunto de tecnologías que permiten a las computadoras realizar una variedad de funciones avanzadas, incluida la capacidad de ver, comprender y traducir lenguaje hablado y escrito, analizar datos, hacer recomendaciones y más.” - (Google Cloud, s.f.)


O sea, un conjunto de tecnologías que permiten a las computadoras realizar funciones que hasta hace poco solo podían desempeñarlas seres humanos.

La IA de hoy es del tipo “memoria limitada”. Usa la memoria para ir mejorando con el tiempo a partir del entrenamiento con nuevos datos. Una manera de entrenarla es a través de “machine learning” con diferentes modelos de aprendizaje: supervisado, no supervisado y por refuerzo.


Las aplicaciones de Inteligencia Artificial son variadas, desde las que hoy más conocemos como asistentes virtuales y chatbots hasta automatización de procesos, predicción de comportamientos y robótica.

¿Por qué imaginarnos un mundo con IA?

Imaginar el futuro nos puede ayudar a saber qué es lo que queremos que pase y lo que queremos evitar, de esa manera podemos tomar decisiones que apunten a los futuros deseables.

Por ejemplo, está el caso de las ciudades nórdicas que gracias al pensamiento de futuros han logrando imaginar escenarios de desarrollo y les ha permitido trabajar para generar cambios que detonen una mayor calidad de vida para las personas.


Si no nos ponemos a pensar estratégicamente en el futuro, simplemente dejaremos que “las cosas sucedan” y nos encargaremos de los problemas y tensiones de una manera reactiva, sin tomar control de nuestra realidad y, por ende, permitiremos que el trabajo que hoy hacemos solucionando problemas quede sin efecto en el futuro.


¿Por qué no controlar -un poco más- la realidad en la que vivimos? Lo que estamos viviendo con la crisis climática es un claro ejemplo de cómo las acciones del presente (de hace un siglo) nos llevaron al futuro (hoy presente) no deseable en el que vivimos.


Pensamiento de Futuros con IA

Un mundo sin IA ya no es posible, pero lo que sí es posible es diseñar ese futuro en el que coexistimos con IA en casi todo lo que hacemos. Para lograrlo, nos puede servir el “Pensamiento de Futuros” o “Futures Thinking”.

El Pensamiento de Futuros es pensar de manera estratégica sobre el futuro, o mejor dicho, sobre los posibles futuros. Es identificar señales de cambio (signals), comprender los factores impulsores (drivers), y entender el contexto de los diferentes escenarios posibles que podrían ocurrir en el futuro.


No hay una sola forma de trabajar con el pensamiento de futuros, sin embargo el Institute for the Future comparte una serie de pasos que nos pueden servir como una primera aproximación:


1. Escoger un Futuro Específico: Ya sea el futuro de la educación (general) o el de las universidades privadas (específico), busca un futuro que te interese explorar.


2. Recoger señales de cambio: Las señales son la evidencia del futuro que podemos encontrar en el mundo de hoy. Se trata de identificar eventos que están sucediendo y que tienen una probabilidad de afectar el futuro que elegiste. Pueden ser invenciones, descubrimientos, políticas o incluso anécdotas o situaciones que te pasaron a ti. Ejemplo: realicé un esquema de curso en cinco minutos gracias a ChatGPT.


3. Volver a la historia: Hay que mirar hacia atrás para ver hacia adelante. Identifica cuáles son los eventos en la historia que afectaron el campo del futuro elegido y la señal que escogiste. Siguiendo con nuestro ejemplo del futuro de la educación junto con la señal de cambio de realizar un esquema de curso en cinco minutos con ChatGPT, puedo buscar cómo han impactado otras tecnologías en la forma de realizar temarios, las reacciones que han habido por parte de instituciones del gobierno y escuelas o universidades.


4. Encontrar factores impulsores: Los impulsores o drivers son tendencias amplias a largo plazo que probablemente tendrán un impacto significativo en el futuro. Ejemplos: la Inteligencia Artificial, el cambio climático, la desinformación.


5. Crear Futuros Escenarios: Los escenarios son historias sobre cómo podría desarrollarse el entorno futuro para nuestras organizaciones, nuestros problemas, nuestras naciones e incluso nuestro mundo. No son predicciones, sino que actúan como descripciones plausibles de lo que podría suceder.


Podríamos imaginar un escenario en el que profesoras y profesores pueden dedicar más tiempo para generar recursos didácticos e incluso practicar formas de enseñanza como flipped classroom debido a que pueden ahorrar tiempo en diseñar la estructura de clases o de investigación utilizando Inteligencia Artificial.


En otro escenario, o en uno complementario, podríamos imaginar cómo la IA es utilizada para generar cursos personalizados para las personas aprendedoras; de acuerdo a sus objetivos de aprendizaje, sus metas, conocimientos y habilidades previas, formas preferidas de aprendizaje y más.


Podríamos imaginar también escenarios de futuros no deseables: las universidades deciden prescindir de profesionales de la educación para generar temarios o cursos y contratan a personas que saben utilizar IA, pero no tienen conocimientos de educación o aprendizaje.


6. Generar ideas: Usa estos escenarios para ayudar a generar estrategias, visiones, personas y artefactos futuros a largo plazo.


¿Cómo llegamos del punto A (presente) al punto B (futuro deseable)? Podríamos crear estrategias para capacitar a profesionales de la educación en Inteligencia Artificial y que, en vez de ver la tecnología como una amenaza a su profesión, la vean como un potenciador para llegar de mejor manera a las personas aprendedoras, que el aprendizaje sea más efectivo y que los objetivos se cumplan. Así también se podría trabajar con las universidades para que inviertan en IA y creen soluciones personalizadas en conjunto con las personas que saben de educación y aprendizaje.


7. Compartir la Historia: Este paso es muy importante para poder lograr la colaboración y la comunidad que es uno de los principios básicos del Futures Thinking.


¿Y el interés público?

Algo que me encanta de PIT es cómo acerca cualquier tema relacionado con tecnología para pensarlo desde una perspectiva de interés público. Ya sea analizar a ChatGPT como una herramienta a nuestro servicio, promover IA equitativa en el sector educativo o abogar por una inteligencia artificial feminista y llevarla a las ciudades.


Para habilitar futuros posibles primero debemos imaginarlos.


Lo que más me gusta del ejercicio de pensar de manera estratégica el futuro es que, como dice Marina Gorbis, Directora Ejecutiva del Institute for the Future. “No hay hechos sobre el futuro”. ¿Cómo nos imaginamos futuros posibles con Inteligencia Artificial?


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