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5G: Una tecnología prometedora

Contenido por: Alia Tatei Xtabai Padilla Rodríguez, María Juana Islas Romero, Nestor Flores Hernández Fernando David Palos Ibarra, Agustín Francisco García Lozano, Jorge Humberto Bautista Rodríguez.

Editado por: Ana Regina Nájera, Pasante de Proyectos y Comunicaciones en PIT Policy Lab.


El uso y el acceso a dispositivos electrónicos e Internet es parte de la cotidianeidad de las personas, gobiernos e industrias. La transformación digital está basada en la interconexión masiva de sistemas tecnológicos y va de la mano de la llegada de la quinta generación de telecomunicaciones móviles (5G). Estas nuevas terminales y dispositivos digitales conllevan un uso masivo de algoritmos para procesar grandes cantidades de datos o “Big Data''. La tecnología 5G, aunque es prometedora, deja al descubierto varias interrogantes: ¿Cuáles son sus aspectos positivos y negativos? ¿Qué políticas públicas son necesarias para avanzar en su despliegue? ¿La red 5G podría traducirse en una reducción de las brechas tecnológicas?


La red 5G se refiere a la quinta generación de tecnología celular que provee acceso a banda ancha. Como consecuencia, la velocidad y el volumen de información de redes inalámbricas incrementan considerablemente. Para lograrlo, se utiliza un conjunto de microprocesadores con antenas que envían rápidamente paquetes de información entre ellos. [1] Básicamente, sus principales características son: mayor velocidad, menor latencia, más dispositivos conectados de manera simultánea, despliegue de aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA) y mejoras en el Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés, cualquier objeto que se conecte a la red 5G interactuará entre sí y podrá tomar decisiones de manera autónoma).


La tecnología 5G ha puesto a países y a grandes empresas a competir en una carrera por el desarrollo y gestión de esta red, al igual que el registro de las patentes y su infraestructura, debido a lo que supone en términos económicos, militares y de inteligencia. Actualmente, la consultora Eurasia identifica a las siguientes compañías como las titulares de las patentes 5G: Ericsson y Nokia (Europa); Qualcomm, Interdigital, Intel y Cisco (Estados Unidos); Huawei y ZTE (China); Panasonic y Fujitsu (Japón) y Samsung y LG (Corea del Sur). El panorama internacional ha dado luz verde a la incorporación de esta tecnología a la cotidianidad, resultando impostergable su llegada a México y LATAM.


Aunque esta tecnología tendrá beneficios indiscutibles en el habilitamiento de otras tecnologías asociadas a la Cuarta Revolución Industrial (como el IoT y la IA), es importante considerar que aún existen incógnitas y riesgos que faltan por estudiar y analizar:

  1. Infraestructura: El 5G, al tener un mayor rango de cobertura, requiere de la instalación de antenas. Esto requerirá generar nuevas infraestructuras y equipos necesarios para su funcionamiento. Lo anterior, además de ser sumamente costoso, podría aumentar la brecha digital ya que los usuarios tendrán que adquirir nuevos equipos como teléfonos, computadoras y coches para disfrutar de los beneficios de la 5G.

  2. Salud: Los estudios sobre la exposición a los campos de radiofrecuencia siguen estando bajo investigación, por lo que no hay ningún estudio o procedimiento que dé certeza sobre las repercusiones en el cuerpo humano por la exposición a radiofrecuencias generadas por la 5G.

  3. Medio Ambiente: Durante 2018, la huella de carbono del sector digital emitió el 4% de los gases de efecto invernadero de todo el mundo y su consumo energético aumentó un 9% anual. Con la aparición de la 5G, el consumo energético de los operadores móviles podría multiplicarse por 2,5 o 3 en los próximos cinco años, lo que representaría un aumento del 2 % del consumo eléctrico.

  4. Regulatorio: Existen presunciones de que la implementación de la 5G facilita a los fabricantes de tecnología a tener intromisiones a la privacidad de las personas. Por lo tanto, cualquier intromisión derivada de la implementación de la red 5G, estará sujeta a una revisión de su regulación con el consentimiento de una aceptación de términos y condiciones de aplicaciones o programas derivados de la misma tecnología.


Actualmente, la red 5G no ha sido lanzada comercialmente, es decir, no se encuentra disponible en todos los países del mundo, lo que hace difícil comparar y medir los impactos positivos que trae consigo. En cuanto a creación de empleos, de acuerdo con la compañía Qualcomm, se espera que a nivel mundial se generen 22 millones de empleos, tan sólo por la construcción y mantenimiento de infraestructura y redes. En cuanto al desarrollo del IoT, se estima que sea el rubro de mayor crecimiento, toda vez que con la ampliación de cobertura de la red 5G, la interconexión de electrodomésticos, autos y máquinas de trabajo facilitará la vida de los usuarios. En el ámbito de la salud, se estima que la telemedicina (tele-diagnóstico, tele-estetoscopía, tele-ecografía, tele-microscopía, monitoreo y operaciones remotas) sea de uso general y cada vez más cotidiano, lo que ayudaría a llegar a lugares más remotos de los países en desarrollo. Por ejemplo, en febrero de 2019, se implementó en España el programa piloto “Cirujano Conectado 5G”, en el que un equipo de cirujanos y anestesistas realizaron una intervención quirúrgica a distancia para extirpar un pequeño tumor alojado en el colon de un paciente en el Hospital Clinic de Barcelona. El doctor pudo manejar el bisturí y el laparoscopio siguiendo las instrucciones gráficas que dibujaba en una tableta con un lápiz óptico o con el dedo desde la provincia de la Fira a kilómetros de distancia y de manera remota gracias a la tecnología móvil 5G de Vodafone. La importancia de que dicha cirugía remota sea realizada con redes 5G en lugar del 4G, radica en la baja latencia de las redes de nueva generación, ya que el jefe de cirujanos marcaba en la tableta las zonas de corte evitando los nervios, y su orden llegaba al quirófano con una demora de sólo 0.01 segundos gracias a la red 5G, frente a los 0.27 segundos que hubiera tardado si se ejecuta a través de una red 4G convencional. Además de la velocidad, se permite compartir imágenes de alta definición y grandes cantidades de información casi en tiempo real.


Así como el ejemplo anterior, existen varios casos de éxito de la red 5G aún cuando su lanzamiento ha sido reciente. Sin embargo, aún queda mucho por hacer en términos de formulación y diseño de políticas públicas. Es importante destacar que, a pesar de los aspectos positivos en términos de velocidad de la tecnología 5G, sólo captura un espectro para incentivar a la industria y no para reducir la brecha digital. La geopolítica de los países y sus empresas sobre la banda ancha ha soslayado temas como la asequibilidad y accesibilidad (considerando las diferencias de los países). Por ejemplo, México, como otros países de Latinoamérica, no cuenta con una amplia accesibilidad a los servicios de banda ancha. Aunque el 5G puede aumentar la capacidad y volumen de intercambio de información, no subsana las brechas que existen en cuanto la digitalización. Por lo tanto, se proponen algunas consideraciones de política pública a fin de que la capacidad y la cobertura sean subsanadas.


Aunado a lo anterior, es importante resaltar que debería de ser una prioridad para los gobiernos intentar reducir la brecha digital que podría surgir gracias al 5G. Para incrementar el acceso y uso de banda ancha por todos los usuarios, se debe considerar que están vinculados a cuestiones de la oferta. Por ende, se debería incentivar el mercado de comunicaciones, en especial del 5G, e instar a los gobiernos a una mayor transparencia y eficacia en cuanto al uso de los servicios facilitados. Además, será necesario establecer estrategias digitales y planes de cooperación para aumentar el acceso y uso de dichas redes, así como estrategias conjuntas de ciberseguridad. Esta conectividad tiene el potencial de mejorar la vida de las personas, así como aumentar el acceso a los servicios públicos y fomentar una mayor participación social. Por ello, los gobiernos deberán actualizarse ante el advenimiento de esta tecnología y hacer de las actualizaciones antes mencionadas una prioridad en sus agendas.

[1] Baja frecuencia: 600 MHz, 800 MHz y 900 MHz, Media frecuencia: 2.5 GHz, 3.5 GHz y 3.7, Frecuencia milimétrica (o alta frecuencia): 24 GHz, 28 GHz, 37 GHz, 39 GHz y 47GHz.

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